martes, septiembre 26, 2006
martes, septiembre 19, 2006
Un día seguro, olvidandonos de las distancias. De tu trabajo y de la escuela. Habremos de encontrar una forma, con solo las ganas, tus ganas y mis ansias. Ese deseo cultivado entre sabanas sin dueño. Se satisfaga. Enemigo constante de nuestra concentración, esa memoria corporea insuficiente a mis intereses. Depende de quien pregunte que sean obsenos o inocentes. Aprenderemos vida mía, a hacer el amor ajenos a las distancias. Breves descanso entre la ciudad para amar tu piel visiblemente lejana. Congruencia de pensamientos. Que ganas vida, del sudor frío en la espalda desnuda.
Que siempre sobraran los motivos que justifiquen la respiración agitada en tu realidad y en la mía.
Que siempre sobraran los motivos que justifiquen la respiración agitada en tu realidad y en la mía.
sábado, septiembre 16, 2006
miscelaneo
Desde las alturas de un cielo despejado, con solo la punta de los pies tocando el piso. Celofan de luces multicolor, caprichosas esferas instantaneas, orgullosas en sus breves instantes de vida. De lejos escuchan la admiración que generan. El viento jugando entre mis piernas, corriendo alrededor de mi cuello, simil de tus dedos enfuandados en esa manga de un sweter camello. Tus brazos han notado el frío, buscan mi espalda. Ya lo dijo Kepler, son las esferas celestes y su música, Giran y se rozan generando notas particulares.Silencio! ¿Las escuchas?, Son ligeros murmullos entre gritos y baile. Más alla de las costumbres, de la torpeza de nuestros pasos.
Asi con la punta de mis dedos en el piso, con la boca orgullosa de tan complicado bocado. Es Venus acariciando a la tierra. Son los labios, las bragas, los hombros y mis pies desnudos. Pendientes todos. Ya somos muchos que prediciendo el futuro, con las prisas de fondo, nos extrañamos.
domingo, septiembre 10, 2006
Hugo.

Algo se me olvidaba. Aquel insomnio que no me dejaba dormir. El separador de libros entre letras desconocidas con las ansias de ser las proximas. Tome uno dice el cúmulo de folletos que se doblan tras una breve leída. Abrase aquí. Empuje. No Grite. No Corra. El verde hombre nos indica que es momento de cruzar. El timbre de la puerta, un silbato del cartero. El saxofonista ciego que toma aire cada vez que oye el metal de una moneda. La luz de sol colada entre un naranjo, cierra los ojos para verla mejor. Las pupilas dilatadas, y el chocolate amargo disuelto en saliva, pegado al paladar. Mis brazos cansados con los hombros adoloridos, falta de ejercicio. Las grietas en mis muslos. El espacio entre mis dedos. Períodicos y columnas, cafe frío. Gastritis. La integral de x a y. Grandes pretextos del día, imagenes guardadas. Entre un obsesivo monopolio. Alli en el fondo de un domingo, de un lunes y de un viernes. Un hombre blanco de ojos castaños y nariz grande. De labios carnosos. De lunares. De vida y mandarinas. Pasiones necesarias. Termine mí día vuelvo a la cama, cantame algo. Lee un poco acerca de tu vida. Sopla en mi oido tus miedos y fantasías. Manipula mis sueños. Entierrame tus anhelos. Arropame en mi intento de escapar de mi cama y anclarme a tus piernas. Aceptando el chantaje de tu espalda.
Tuya. Nila.