miércoles, septiembre 29, 2010

25 el 25.

Al igual que hace un año, este cuerpo adolece de una gripe sorpresiva que se niega por lo mientras dejarme en paz un ratito, lo adjudico a un equilibrio karmico, explotaria el universo creo si después de pasarmela tan bien estos últimos días, semanas, meses, no me pasara nada malo meramente para compensar tanta felicidad.
El sabado cumplí 25 años, tal como quise que fuera rodeada, unos más cerca que otros, de todos a quien amo, por ejemplo mi familia directa que como regalo les dí mi ausencia por 4 días al huir a lugares cálidos, con piñas coladas, bronceados reafirmados y ocio acuático.
Pese a la lejanía, mis hermanos como muestra de amor contenido, me regalaron sus palabras en mensajes de 140 caracteres que yo aprecie como reales tesoros, al volver me colmaron de abrazos, de preguntas y de gestos, cada año más hermosos, como el autografo de Natalia Lafourcade en un disco grandioso, kilos de chocolate y una bella tarjeta que me anuncia pese a las distracciones ellos estan allí; siempre.
A mis amigos, como complices los invite a esa aventura de volarse clases, de manejar en carretera, de perderse en alcohol a la mitad de una alberca siendo yo el principal motivo y pese a lo accidentado que pudo estar el evento, podemos decir que tuvimos casi saldo blanco, puedo hablar por ejemplo de mis nulas habilidades en los cuasi deportes acuaticos que tengan que ver con una pelota o frisbee y sobre todo mi dolorosa experiencia al caer en una alberca de cara. Vieran que divertida andaba que sobreviví, que no me quejo solo describo, que ha sido lo mejor, de lo mejor. Los duetos a guitarra que buscan con urgencia que escoja una canción que dedicarme, me llamó María le dije para que de mientras buscara una canción con mi nombre, piñas coladas y besos cantados pero no míos.
No me crean mucho pero tanta cosa acumulada en 4 días pesa, por todo lo que involucra, por el apoyo de unos, por los mensajes, por descubrir cosas en la gente que no esperabas, por encontrarme a mi misma incomoda al dormir con alguien no tan extraño, quejandome del calor, de la falta de protocolo, de ser tan preocupona y defensora de mi familia que cada vez se hace más grande.
Ayer, como parte del festejo los compañeros de clase, con esas obvias sorpresas me cantaron las mañanitas antes de clase, comimos gelatina (guacala el pastel) y me dieron abracitos.
Ayer, supongamoslo como festejo involuntario, me llegó una carta, con un regalo, con una postal, de la cual hablare en otro post. Llameme cursi, lector, pero para mi todas esas cosas cuentan, porque han sido parte de mi felicidad, porque he sido capaz de apreciar en las pequeñas cosas, los tiempos breves y robados la felicidad que estos 25 años me ha regalado la vida. El viernes para cerrar el ciclo de celebración, espero festejar en lo obvio que es música a todo volumen y bebidas embriagantes. Así, con todo lo que traigo encima, si da gusto cumplir años. Los amo. :D punto.

1 comentarios:

Gato Pícaro dijo...

¿Te he dicho que te amo?

Te amo por tus fortalezas y debilidades, por tus tremendas dudas y por las tajantes decisiones. Te amo porque a pesar de la distancia y el correr del tiempo eres parte esencial de mi vida.

Te amo por todo lo que me has dado directa o indirectamente y también por las palabras y los silencios compartidos. Te amo por ser grandiosa con Amy y conmigo.

Te amo por quien eres y como eres.

Te amo, Nila.