Conocí a Germán Dehesa en su columna del Reforma, otra herencia de mi padre es el amor por los periódicos, quedé perdidamente enamorada de ese autor tan cínico, tan transparente. Mastretta dice de él que su columna era retrato de una ciudad que ya tenemos todos en la cabeza, lo que vivimos día a día, lo que a todos se nos ocurre, él lo escribía.
Fue una inspiración, fue las letras que siempre he querido escribir, era el humor con la fuerza que logra ser un reclamo, una queja, demostró que las palabras no están solas, que vienen con la gente que las escribe y las lee, logró darle una causa a cada cosa que había leído, empezando con el ansia de sentirme ignorante al leerlo, de no comprender todo lo que decía y con ello una búsqueda por entenderlo mejor.
Conocí a Germán Dehesa en la Feria del Libro de Minería en el 2004, asistí a la presentación de su libro "la familia (y otras demoliciones)" , reí como todos, lo compré y me forme nerviosa esperando su firma, la obtuve y también una vergonzosa experiencia al no saber que decir, al solo saludar, decirle mi nombre y comentarle que me encantaba su columna, pff!! ¡que comentario común! ¡que aburrida!
Conocí a Germán Dehesa al escribirle un mail preguntandole por la palabra chingadera, que otro de mis maestros Darío Moreno, un maravilloso físico que ya murió, decía que se escribía con x, pretexto perfecto para preguntar si era correcto, con su elegancia tan característica me contesto que si. Que si mi profesor la escribía así era por que tenía sus razones.
Ya lo extraño. Nila sufre y aunque no sea viernes HOY TOCA.

5 comentarios:
que atinada dedicatoria!!
estoy verdaderamente asombrado.
Saludos desde el rio.
Que hermosa descripción.
=)
Amé tu post, Nila! Se extraña a don Germán!
Gracias por compartir sonrisas y textos :)
@ audiosaurio, verdad que si? era un grande
@todavía; totalmente, soy muy fan
@gerson; sii, so sad :(
@gato picaro; abrazos.
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