lunes, junio 20, 2011

el papá de amelie

Hoy en la mañana pensaba en mi padre y derrepente llegué a una extraña conclusión.


Esta imágen, clarita, de como el corazón de Amelie late más fuerte cada que su padre se acerca a ella, asi soy yo, me desmayo o me quedo callada, mi corazón late y late más fuerte. Es la respuesta a la lejanía, al amor profundo contenido, a una terrible costumbre de ser innecesariamente ajenos, lo que me respondo es que no sé como, no pretendo poner pretextos pero ahora la prioridad es la salud de mi padre, y si en el inter de preguntarle como se siente, como esta? le suelto un Te quiero y estoy preocupada por ti, eres la persona que más amo en el mundo y no quiero que nada te pase, quiero que seas muy feliz, sé que me voy a derrumbar y chillar y chillar. Y querer abrazarlo y hacerlo, y los dos sentirnos extraños, porque acostumbramos amarnos de otras maneras, como él preguntandome por la graduación o ayudandome con mis proyectos, o mandandome mensajitos regañones de donde estoy un sabado a las 7 de la mañana, tengo eso, ahora solo eso que es el cariño de mi padre en códigos complejos, me quedo por el momento con eso, hasta que pueda decirle en calma que no hay nada más allá que el, que es lo que me mueve, que es lo que yo quiero más que nada ni nadie, que sin el dejo de ser nila.
Sé que las cosas deben cambiar, que la vida me grita todo el tiempo ama, ama y dí que amas, abraza, besa, no sueltes a los que amas sin que sepan que son tu todo. Pero entre ese señor quien se me acerca y mi corazón late más fuerte, no sé como decirle, te amo sin hacerme un charco de agua. Oh Amelie.


*ehm si, post lleno lleno de complejo de electra

1 comentarios:

La Chargoy dijo...

Es tan extraño no poder atravesar ese muro. Te entiendo perfectamente. :)